lunes, 27 de abril de 2009

PARA PREPARAR BIEN LA SANTA MISA (2)




Antes de la Misa, de rodillas si es posible, delante del Sagrario, ¿qué cosas diré abriendo de par en par mi corazón? 

“Señor, ayúdame a agudizar mis sentidos para ponerlos en tu presencia: que no me despiste, y si me despisto que vuelva enseguida a lo que me quieres hacer vivir”.

“Que sepa ‘meterme en ambiente’, y cuando salga el sacerdote, sea quien sea, vea en él a Cristo, en cada palabra, en cada gesto”.

“Que rece por el sacerdote, para que celebre bien, para que sea fiel reflejo del Señor, para que muestre en la manera de hacer las cosas su amor a Dios, a la Iglesia y a las almas”.

“Que no lo juzgue, que sepa comprender sus limitaciones, sus cansancios…”

“Que escuche la palabra de Dios con atención, con novedad de enamorado, aunque la haya escuchado ya muchas veces y me parezca que ya me la sé”.

“Que atienda la predicación: aunque se alargue o se enmarañe. Que sepa encontrar en ella ese aspecto que me lleve a meterme más en Dios, a descubrir algo que espolee mi alma, que me lleve a hacer algún propósito para llevarlo a mi vida”.

“Que me una al sacerdote en el ofrecimiento a Dios de los dones del pan y el vino. Que ponga allí, junto a ellos, en el altar, todos mis afanes, preocupaciones, alegrías. Y diga: purifícalas Tú”.


No hay comentarios: