
Hoy se celebra en la Iglesia la Fiesta de San Benito, patrono de Europa. Benedicto XVI tomó su nombre de este monje del siglo VI, que contribuyó de forma clara a la construcción del viejo continente. Te recordamos unas palabras suyas que son sumamente actuales. Donde pone "monjes" tradúcelo como "cristianos"; donde pone "abad", pon "mi marido, mi mujer, mi jefe, mi padre...". Verás como casa muy bien todo: Así como hay un celo malo, lleno de amargura, que separa de Dios y lleva al infierno, así también hay un celo bueno, que separa de los vicios y lleva a Dios y a la vida eterna. Éste es el celo que han de practicar con ferviente amor los monjes, esto es: estimando a los demás más que a uno mismo; soporten con una paciencia sin límites sus debilidades, tanto corporales como espirituales; pongan todo su empeño en obedecerse los unos a los otros; procuren todos el bien de los demás, antes que el suyo propio; pongan en práctica un sincero amor fraterno; vivan siempre en el temor y amor de Dios; amen a su abad con una caridad sincera y humilde; no antepongan nada absolutamente a Cristo, el cual nos lleve a todos juntos a la vida eterna. De la Regla de San Benito abad.
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